Por Carmelo Solís

El 31 de mayo de 1574 ante el escribano Francisco de Villatoro otorgaba testamento una artista trujillano, Sancho de Cabrera, maestro en el arte de cantería. Postrado en el lecho-rodeado de familiares y amigos tras de escuchar la lectura del documento y a requerimiento del notario, tomó la pluma para subscribir sus últimas voluntades y “comenco a firmar e no pudo por su yndisposicion e rogó a los testigos lo firmen de su nombre” . Unos rasgos inconexos, apenas perceptibles en el papel, fueron la rúbrica de aquel artista de pulso firme y amplia andadura, que dejó copiosa muestra de su buen hacer no sólo en Trujillo, sino también de una extensa comarca de la que la ciudad puede considerarse como epicentro.
Fue uno de tantos anónimos canteros, que configuraron el panorama artístico regional, dándonos versiones provincianas de lo que en las metrópolis creaban las grandes figuras y con un sello personal en la interpretación de sus obras. El Arte no es fruto sólo de los genios, sino tambión producto de estos humildes artesanos, cuya ejecutoria es de justicia valorar.

ARQUITECTURA RELIGIOSA DEL XVI EN LA ALTA EXTREMADURA.

1.- La arquitectura religiosa alto-extremeña del XVI corresponde -en gran parte-a ese “rebrote tardío pero fecundo “de gótico español que frente a la exuberancia decorativa del estilo “Reyes Católicos” y la penetración progresiva del “romano “, se mantuvo firme, poblando de iglesias el área castellana y las provincias limítrofes.No fueron éstos los estertores de una agoía inmediata, sino un renacer de tan amplios frutos como para ser calificado justamente por Chueca Goitia como “el siglo de oro de la arquitectura religiosa” en España . Un arte tradicional, obra de artestas procedentes de las regiones norteñas, especialmente de la Merindad de Trasmiera en la Montaña, aferrados a módulos antiguos mantenidos hasta bien entrado el siglo XVII. Responden las iglesias de esta época a un tipo muy repetido de estructuras medievales arcaicas, aunque el concepto unitario del espacio arquetectónico y otros elementos decorativos reflejan la nueva estética renaciente .
2.- Equidistante de Salamanca y Toledo, la arquitectura alto -extremeña de esta época se mueve entre estos focos de influencia, acusando el impacto salmantino, representado en la Diócesis de Coria por Pedro de Ibarra y en la de Plasencia por Rodrigo Gil de Hontañón, maestros mayores de sus respectivas Cartedrales, mientras que en la zona trujillana se descubre el eco de Toledo, claramente perceptible en la arquitectura civil .
En la Diócesis de Plasencia -que interesa particularmente a nuestro trabajo- destacamos el papel importantísimo, que en el desarrollo de su arquitectura sacra representaron dos figuras ilustres de su Episcopologio, Gutierre de Carvajal y Pero Ponce de León, sobre todo el primero, bajo cuyo pontificado (15274-1559) se acometió a nivel diocesano un ambicioso programa constructivo, continuado por sus sucesores.
Fué el obispo don Gurierre -en opinión de fray Alonso Fernández- muy inteligente en el arte de arquitectura, a que los grandes señores comunmente sobn aficionados, y, así, hay en el obispado de Plasencia de su tiempo edificados grandes templos, aún en lugares pequeños, con las armas del obispo” . Del mismo parecer son los canónigos placentinos, que en el cabildo de 28 de junio de 1559, a dos meses de la muerte de don Gutierre, no dudaban en calificarlo como “una notabilidad en el arte de construir”, “tan entendido en arquitectura”, “sapientísimo en este arte”... .
No podemos precisar en qué grado influyó el Obispo en la realización en su programa arquitectónico, si llegó a dar trazas para las iglesias o quedó reducidas su gestión a un eficaz mecenazgo, acorde con las disposiciones conciliares de Trento, que estimularon a los Obispos y Cabildos a reparar y construir templos capaces “para que los vezinos pudiesen caber en ellos y oir los divinos oficios” . Lo cierto es que durante su episcopado se levantaron las mejores iglesias de Plasencia, aparte las obras de la Catedral y ciudad: Guareña, Jaraicejo, Garciaz, Santiago de Don Benito, Cuacos, Mirabel, Monroy, Santa María la Mayor y San Martín, estas dos últimas en Trujillo, etc.
Estos y otros ejemplos presentan características tan afines, que no dudamos en formar con ellos un grupo bajo la denominación común de “estilo Gutierre de Carvajal” en honor de este Prelado, que atrajo un buen número de maestros canteros que bajo su inspiración y aliento llevaran a cabo sus proyectos artísticos.
La faceta artística de este eminente Prelado merece ser estudiada atentamente . Mientras tanto, apuntamos algunos rasgos, típico de estas iglesias, que en parte coinciden con los del gótico tardío, a que antes nos referíamos:
-iglesias de grandes proporciones de planta rectangular, una sola nave (Garcíaz, Jaraicejo, San Martín de Trujillo, Guareña...) o tres cubiertas a la misma altura (Santiago de Don Benito, Santa María de Trujillo, Berzocana...), o un sólo ábside poligonal.
-Los pilares de separación de las naves son de planta cruciforme, con molduras planas y escocias, rematando en capiteles corridos de follaje o con una escocia entre boceles.
-Bóvedas de complicada tracería, en las iglesias de una sola nave, arrancan de unas ménsulas, sobre la imposta, ornadas de dentellones y temas vegetales (palmetas y acantos). En los diseños de la cubierta predominada el tercelete, a veces doblado.
-Empleo de arcos y ventanas semicirculares en puertas y ventanas (salvo en los ventanales de Santa Maria de Trujillo, apuntado y de rica tracería), cubiertas las luces con cruces a base de balaustres y un oculo en la interseccion de los tramos (Guareña, Berzocana).
-Coro a los pies, de un solo tramo (Garciaz, Guareña, Don Benito, San Martin...) o de tres ( Santa Maria de Trujillo, Berzocana), con bóvedas muy abatidas y de complicado diseño .
-Torre, emplazada a los pies o en un lateral del abside, casi siempre en linea con los muros exteriores.
-Las portadas son tal vez el rasgo mas pronunciado en este grupo de iglerias: se abre el vano en arco semicircular, de sección rectilinea, sobre jambas cajeadas. Lo escoltan columnas de fuste liso, sobre plintos, y rematadas con un capitel de ascendencia corintia muy deformado. El entablamiento se anima en el friso con mensulas de a pie, adornándose el tímpano con las armas del obispo y flameros en el eje de las columnas y unos leves toques de dentellones, ovas y puntas de flecha. Un frontón picudo, con flameros en los angulos y una hornacina avenerada en el timpano, completan el esquema compositivo de estas puertas, en las que se dan cita el elementos platerescos y puristas. Las armas del Obispo (banda de sable y fajas ondulantes) se situan en las enjutas (a veces en el timpano) y en las claves de las bovedas. Altos estribos animan la severidad de los mutos exteriores, decreciendo en altura y sin remates de pináculos.
Don Gutierre de Carvajal falleció en la villa de Jaraicejo, señorio de los Obispos Placentinos, el 27 de abril de 1559. Su cuerpo reposa en San Andrés, de Madrid, en la celebre Capilla de Obispo. El escultor Francisco de Giralte labro en ella un hermoso retablo y los sepulcros de Prelado Placentino y los de sus padres, don Franciscode Vargas y doña Ines de Carvajal . Un enterramiento rico y fastuiso, en el que don Gutierre se efigia orando, parece resumir la vida de quien se preocupó de dotar a su Diócesis de templos, dignos de Dios y de su pueblo.
3.-Dentro del panorama placentino, destaca Trujillo no solo por la categoria artistica de sus monumentos, sino también por la calidad y número de maestros canteros que hicieron posible este ejemplar urbano de gran interés en la geografía provinciana del XVI español.
Vive la ciudad por aquellos años un momento de gran expansion urbanistica. Se descuelga de las murallas, que la enclaustran, uniendose a los arrabales inmediatos, configurando ya el desarrollo posterior . La plaza mayor adquiere en el ultimo cuarto del siglo su fisonomia actual, levemente reformada con no poca torpeza .


De esta centuria datan las iglesias parroquiales de Santa María , San Martín y Santo Domingo y los conventos de la Gloria , Santa Clara , San Miguel ; la Concepción Jerónima y San Pedro ... , así como los palacios de los Vargas Carvajales , Hernando Pizarro , Francisco de las Casas , por solo citar algunos ejemplos de la rica arquitectura civil Trujillana . Para levantar estas obras , Tujillo contaba con un panel numeroso de canteros . En 1585 , desde la lejana Lima, al Trujillano Rodrigo de Soria afirmaba que en su ciudad ‘’ hay más de cincuenta oficiales del oficio ‘’ . El cinturón berroqueño , que circunda el paisaje truxillense , es ya una llamada telúrica a la obra de cantería . Por eso no es de extrañar la frase de Rodrigo de Soria , que se ajusta en tono a la verdad .
En una lista apresurada de nombres recordemos : los Solís , Vizcaino , Nodera . González , Sánchez ... apellidos de familia de canteros. Entre ellas destacan los Becerra , uno de cuyos miembros , Francisco haría famoso su nombre, convirtiéndose en ‘’ el mejor arquitecto que pasó a América en el buen tiempo de la arquitectura española ‘’.
Su padre , Alonso fué uno de los más acreditados maestros de Extremadura y mejos aún el abuelo materno Hernán González , discípulo de Covarrubias y amigo de alonso Berruguete .
Junto a éstos y otros maestros ( Pedro Hernández , García carrasco , Diego González , Francisco Palomo ... ) los inevitables maestros de Trasmiera presentes también en Trujillo : Hermosa , Vélez del Encín , Alonso de Hontanilla ...
De este complejo panorama de obras y artístas emerge el maestro Sancho de Cabrera , que llena con su actividad más de dos tercios de la centuria y que indudablemente fué la autoridad máxima en el arte de la cantería en Trujillo.
SANCHO DE CABRERA .
Datos biográficos .
Aunque no tengamos referencias documentales directas , parece lógico situar el nacimiento de Sancho de Cabrera en los comienzos del siglo XVI , habida cuenta de los años activos y la fecha incuestionable de su muerte . Desconocido este dato biográfico , no existe duda razonable acerca de su patria , Trujillo , ciudad en la que ya desde mediados del cuatrocientos aparece afincada su familia .
Como tantos artistas españoles , Sancho de cabrera aparece al frente de una obra importante , la iglesia de San martín , sin que sepamos quienes fueron los maestros que le iniciaron en el arte de Cantería . Lo cierto en que en 1538 y con calificación de maestro dirige las obras del templo sanmartiniano y desde entonces no declinará su fama , ni su actividad constructora cesará hasta poco antes de su muerte , acaecida en 1574 .
Casado con María González, viven ambos en la acalle Afuera, de la colocación de San Martín, a pocos metros de la iglesia que él levantará y donde se bautizaron sus hijos: dos varones, Hernando y Juan, que marcharon a Indias y cuatro hembras: Elena, Teresa, Lorenza y María la menos, que en 1572 entraría monja en el Convento de Santa Clara .
En 1543 el Ayuntamiento le comisiona pata tasar la mansión del escribano Luís de Góngora, inmediata a las casas consistoriales y que el Concejo había adquirido para construir en ellas las cárceles del partido. Desde entonces su nombre aparece continuamente en las Actas Capitulares. Aunque sirvió el cargo de veedor de obras de la Ciudad, los regidores trujillanos acudieron en repetidas ocasiones para escuchar su opinión en tasaciones e inspección de obras, o contratado con él las más importantes que proyectaron en vida del maestro. Así en 1547 se hace cargo del arco y Altar de la Victoria, situados en la fortaleza, contrata la obra de la cárcel en 1549 en 65.000 mars., pleiteando con el Ayuntamiento en un proceso que duró hasta de la torre del reloj de San Martín, contratada por la misma Ciudad .
Este prestigio, de que gozaba en su mismo pueblo, le valdría tal vez para ganarse la estima y confianza, que ciertamente le demostró don Gutierre de Carvajal, tan entendido en el arte. Ya dijimos de la presencia de Sancho de Cabrera en la iglesia de San Martín, donde trabaja desde el año 1538 hasta 1553, en que se remata la obra del coro , simultaneando otras obras en la lciudad, como la fábrica de la parroquial, junto a los maestros Bote y Vizcaíno, de Santa María, cuyo coro y cuerpo de la torre de campanas son obras de singular importancia en la ejecutoría de Cabrera, y encargos todos del Prelado placentino.
El propio don Gutierre contrató con él personalmente la iglesia parroquial de Garciaz, lugar del término trujillano y poco tiempo antes debieron comenzar a levantarse los mudos de la de Jaraicejo, villa del señorio de los Obispos placentinos, y en la que una vez más Cabrera osentó el cargo de maestro mayor. Poco antes de 1557 lo vemos realizando un nuevo encargo de don Gutierre: la iglesia de Guareña (Badajoz), el ,más hermoso templo de la díocesis y en el que, muerto el Obispo tomó parte decisiva el gran arquitecto Rodrigo Gil de Hontañón, maestro de la Catedral de Plasencia, remodelando las trazas que tal vez diera don Gutierre, su colega en el arte . En el año 59 corría a su cargo la sacristía de Santiago de Don Benito y es de sopechar que su intervención no quedará reducida a esta sola pieza de la iglesia, sino que trabajaría en el templo, que, a excepción de las puertas y torre, responde a los tiempos de don Gutierre de Carvajal.
La muerte del Obispo (+ 1559) sería un duro golpe para el maestro trujillano. No tenemos pruebas documentales en que apoyar nuestras sospechas, pero lo cierto es que en la década de los sesenta el maestro aparece de nuevo en Trujillo, interviniendo en obras mínimas, por comisión del Ayuntamiento, al lado de Francisco Sánchez, Jéronimo Martín, Diego el Ruyo y Juan Vizcaino, canteros y conveci-nos dando trazas para los puentes del Tozo, Ruecas y Gargáligas y en otras obras de escaso relieve artístico .
La biografía activa de Cabrera vuelve a quebrarse en una laguna documental que abarca desde 1569 al 71, de la que sólo emerge un Acuerdo del Ayuntamiento trujillano de 8 de junio, en el que se le manda llamar para dar su parecer, junto a los maestros cacereños Marquina y Pedro Gómez, sobre la obra de las Carnicerías. El cantero trujillano no acudió a la cita . ¿Dónde se hallaba ? Creemos que muy lejos de la ciudad, en la villa de Arenas, ejecutando la obra del puente de Ramacastañas, que por entonces concertaría con el honrado Concejo de la Mesta . De aquellos años parece datar la iglesia parroquial de Saucedilla, cerca de Almaraz, que en 1574 - y a juzgar por la declaración del propio maestro - ya estaba concluida y tasada . Entre Arenas, Saucedilla yTrujillo se mueven los últimos años activos de Cabrera.
En enero de 1572 inspecciona el lugar para el emplazamiento de la Albuhera y el 23 de abril - fiesta de San Jorge - asiste con Francisco Becerra al solemne acto de inaguración de las obras de este embalse, ideado para molturar los granos del Concejo . Obra iniciada por el maestro Becerra, al marchar éste a América en el verano de 1573, se hace cargo de ella Cabrera . Unos días antes de la inauguración del embalse, vive nuestro artista la emoción de la entrada de su hija menor, María, en el convento de Santa Clara -Franciscanas Concepcionistas- de Trujillo . Despues -salvo algunos documentos administrativos y la carta de fianza de la Albuhera - un silencio casi absoluto se cierne sobre su vida, o se hallaba ocupado en acabar la Parroquial de Saucedilla o, falto de fuerzas físicas, agotaba los últimos días de su vida, apartado de toda actividad. En mayo de 1574 aquejado de grave enfermedad otorga testamento muriendo, al parecer, pocos días despues . El documento - que es una bella pieza documental - al mismo tiempo que abundante noticia de su familia, situación económica y una relación de las últimas obras ejecutadas, nos da la dimensión del acendrado cristianismo de Sancho de Cabrera. Su cuerpo descansa - junto al de su esposa María -en la iglesia de San Martín, en la que tanto trabajara. Bella mortaja para un artista.

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